La salud es, en gran medida, estar en armonía con el entorno.

Al comer alimentos locales y de la estación,

tendemos a crear armonía y a fortalecer las defensas.​

Cocina para el verano
El sabor amargo (centeno, alfalfa, escarola, endivia, amaranto, quinoa, apio, lechuga, mijo, alcachofa, achicoria, aceituna, piel de limón, hojas rábano, cebolleta, nabo, semillas de girasol, sésamo, calabaza o lino, malta de cebada, cacao o café), crea energía descendente y su naturaleza es fría.
Alimentación para el Invierno
El invierno es el final de todas las estaciones. Es la estación del reposo. El invierno está relacionado con la noche, la oscuridad, la receptividad, la introspección y la lentitud, lo cual puede crear tristeza, inseguridad, miedo y frialdad y, por tanto, instaurar una condición de falta de: confianza, coraje y movimiento.Las noches son más largas que los días y al estar más cerca de la hibernación, tendemos a instalar el cuartel general.
Alimentación para el Verano
El verano es la estación del crecimiento y la maduración, se relaciona con el calor y con la luz solar, de tal forma que, a más cantidad de calor, más rápido es el crecimiento y la maduración. Es por esto que, en las zonas del planeta donde más calor hace, el crecimiento humano es más rápido, las mujeres aceleran su primer ciclo menstrual y su maduración hormonal y los frutos maduran antes en los árboles.
Sugerencias veraniegas
Dicen que “a mal tiempo, buena cara”. Dado que la cara es el reflejo de la condición interna. Ocúpate de mejorar tu casa interna (cuerpo físico), para que así puedas tener mejores ideas (cuerpo mental) y puedas relacionarte de manera más armónica (cuerpo emocional). Algunas sugerencias:
Entrevista
En esta entrevista conoceremos un poco mejor las necesidades nutricionales de nuestro organismo en época de frío.De hecho, en primer lugar constataremos que todo empieza adecuando nuestra alimentación a la estación del año en la que nos encontramos: "Es de sentido común adaptarse al entorno. Cada época tiene características propias: Varía la cosecha de alimentos, el clima, la energía circundante. No sólo hay que cambiar sino que siempre se ha hecho", nos dice Diego Delgado.