La cantidad cambia la calidad

IMPORTANCIA DEL EQUILIBRIO PASO 9:

Vivimos en una sociedad cuantitativa. Hemos crecido y aprendido en base a números y la idea predominante

El éxito se mide por la cantidad, más que por la calidad.

Se valora más la cantidad de dinero que ganas, que cómo lo ganas; la cantidad que comes, que la calidad de lo que comes y pensamos que cuando algo es "bueno" (¿qué es realmente lo bueno?), mientras más, mejor.

Lo que ocurre es que algo puede ser favorable en cierta cantidad, pero desfavorable en otra cantidad. Ejemplos:

  • Hacer el amor puede ser favorable en cierta proposición, pero en exceso puede ser debilitador.
  • Comer cierto alimento puede ser favorable pero, en cierto punto, si te pasas, resultará perjudicial.
  • Correr es sano, pero en exceso crea excesivos radicales libres.
  • Cocinar un puré a un bebé con dos o tres verduras resulta nutritivo y sin embargo hacerlo con siete u ocho puede resultar sobrecargador y debilitador.
  • Un poquito de vino de calidad puede ser sano, según la persona y la comida, pero mucho, será insano para casi cualquier persona y comida.
cantidadcalidad

El azúcar industrial es debilitador. Pues resulta que hay personas que, tomando un poco se desequilibran mucho y otras que, tomando más, no les desequilibra tanto.

La clave es la condición y la experiencia. Y para ello no hay una norma, ni un medidor, la proporción necesita ponerla cada persona, en base a su experiencia, de modo que, a través de desequilibrarnos, abusar, debilitarnos o empoderarnos, vamos aprendiendo, cuál es la medida que me va bien de cada alimento y de cada vivencia, de forma que pueda ir creando equilibrio al modular la ingesta de alimentos y vivencias.

Hay una medida para cada alimento y cada vivencia, la cuantía de esa medida no es sumatoria sino aquella cantidad que me hace mantener mi centro y mi estabilidad interna emocional y física. ¿Y cómo se sabe eso?. Fácil, experimentándolo. Si después de determinada ingesta o vivencia estás bien y estable es que has consumido la cantidad adecuada, si estás pasado, saturado o debilitado... es que esa cantidad de alimento o vivencia es inadecuada y te ha desequilibrado. No nos relacionamos con el entorno para apoderarnos, enriquecernos o acumular sino para fluir, desapegarnos y equilibrarnos.