Los opuestos en la comida

IMPORTANCIA DEL EQUILIBRIO PASO 1:

Elegir alimentos más balanceados y centrados.

Cada cosa tiene su opuesto o su complementario. En nuestro aprendizaje, lo contrario es más sinónimo de opuesto, de diferente y tiende a generar conflicto y lucha, cuando en realidad, lo opuesto se complementa en la dirección de armonizar.

Los alimentos no solo contienen nutrientes sino que tienen cualidades energéticas. Algunos alimentos enfrían, otros calientan, unos crean alcalinidad, otros acidificación, los hay que tienen un efecto constructor mientras otros uno desintegrador.

Sin darnos cuenta, nuestro organismo busca equilibrar: lo hacemos a cada momento y en cada elección voluntaria o involuntaria. Si hemos comido algo seco, nos pedirá alimento más cremoso o húmedo, si hemos comido salado, nos pedirá dulce y si hemos comido mucho nos pedirá poco.

Así que nos pasamos todo el tiempo compensando.

opuestos

Habra más compensación a más necesidad de equilibrar.

Habra más necesidad de equilibrar a más extrema sea nuestra elección.

A más extrema la elección más desequilibrio.

A más desequilibrio menos salud.

Los alimentos vegetales: cereales completos, legumbres, semillas, verduras o frutas tienen un rango energético más centrado y son, en general, la principal parte de la dieta humana.

El alimento animal es contractivo simplemente porque la mayoría de los alimentos que comemos son concentrados de energía vegetal, comen vegetales, por lo que el músculo del animal se forma a través de los vegetales y, como consecuencia, para producir 1 kg. de proteína animal hace falta entre 15-20 kgs. de vegetales.

En el otro extremo estarían los derivados vegetales, expansivos, derivados concentrados de las plantas: azúcar, siropes, miel, picantes, café, jugos de frutas, edulcorantes, alcohol, marihuana y demás drogas. En la oferta actual están en dulces, bollería, cereales refinados, refrescos, helados, chocolates, pasteles, yogures, golosinas, chicles, zumos y lácteos industriales.

De esta forma, podemos plantear tres claves:

  1. La leche humana estaría en el centro de la escala, como alimento ideal para la especie humana, junto a los alimentos vegetales naturales y completos no industriales.
  2. La comida moderna está basada en carne y azúcar: exceso de producto animal (contractivo) que compensamos con azúcares industriales (expansivo).
  3. Cuando comemos alimentos desequilibrados energéticamente muy salados y contractivos (carne, huevos, quesos fuertes), nos entra una atracción igual y opuesta por lo contrario (azúcares, pasteles, alcohol, helados o frutas tropicales).

Mantener una dinámica de compensación extrema nos debilita y nos desequilibra, con lo que perdemos el eje interno donde nuestro equilibrio, ecuanimidad y salud se tambalean. Comenzar a elegir opciones menos desequilibradas y extremas por otras más centradas y balanceadas es un primer paso para crear estabilidad interna y salud especialmente en estos tiempos de extremismos y desequilibrios.