Entrevista

El invierno es tiempo de Construir para mantener el calor interno

Nos encontramos en la estación más fría del año, una época donde la naturaleza reposa y nosotros, como parte de ella que somos, también necesitamos hacerlo. Como también necesitamos almacenar energía y calor para aclimatarnos bien a las exigencias de estos meses. Una buena manera de conseguirlo es a través de la alimentación. Hablamos con Diego Delgado, un especialista en nutrición.

Entrevista realizada por Contxita Parra en Colorsbloc.

En esta entrevista conoceremos un poco mejor las necesidades nutricionales de nuestro organismo en época de frío. De hecho, en primer lugar constataremos que todo empieza adecuando nuestra alimentación a la estación del año en la que nos encontramos: "Es de sentido común adaptarse al entorno. Cada época tiene características propias: Varía la cosecha de alimentos, el clima, la energía circundante. No sólo hay que cambiar sino que siempre se ha hecho", nos dice Diego Delgado.           

Conservar la energía

  • ¿Hay algún tipo de alimento o familia de alimentos especialmente recomendables para los meses de frío? El alforfón aporta calor interno; las Azukis (alubias rojas) y las judías arriñonadas; las algas marinas, especialmente la kombu, las verduras de invierno: col, brócoli, berros, col china, ortiga, borraja, nabo, guisantes, setas y el sésamo negro. Va bien la sal, pero siempre sal marina sin refinar, y sólo a la hora de cocinar.
    • ¿Cuáles son las características del invierno a nivel nutricional? En invierno, la naturaleza está en reposo, hay poco movimiento y hace frío. Así que, para adaptarnos, necesitamos conservar el máximo de energía y obtener calor. Por tanto, es tiempo de construir para mantener el calor interno, crear una estructura de tal manera que podamos afrontar el frío externo, cuidar los riñones y nutrir los huesos y las articulaciones.
    • ¿Qué tipo de alimentación deberíamos plantearnos en esta estación? ¿Más sopas y guisos? ¿Más proteínas?… Comida "constructiva", más sopas, comidas de cuchara con predominio de legumbres, especialmente judías pequeñas y oscuras, alimentos más secos, cocciones más largas y alimentos más calientes.
    • Ensaladas pocas, imagino… Exacto, el invierno no es época de ensaladas ni de depurar. La clave es remineralizar para crear una estructura vital sólida y el alimento más indicado para ello son las verduras de mar (algas marinas), altas en minerales, para sostener la fuerza vital, la voluntad y la confianza.
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La importancia de la cocción

  • ¿Qué opinas de la cocina en el microondas? Sólo sirve para llenar la barriga, no aporta energía y cuando comemos no lo hacemos para llenarnos sino para tener energía y vitalidad. Al cocinar en el microondas, hay pérdida de nutrientes y nula energía
  • Y la comida congelada? Tiende a enfriar el cuerpo. Es importante que se mantenga la cadena del frío.

La podemos utilizar, pero no conviene comerlo todo congelado, nos enfriaremos y perderemos fuego interno. Es útil como herramienta pero no como norma.

  • Es importante el tipo de cocción a nivel energético? Si, a través de las cocciones podemos cambiar la energía del alimento y por lo tanto, modular la nuestra, especialmente cuando por comodidad y hábito tendemos a repetir la misma.
  • ¿Qué tipo de cocciones son las más apropiadas en esta época del año? Si queremos calor interno, perseverancia y fuerza, necesitamos cocciones largas: Estofados largos, olla a presión y cocciones más contractivas como el horno (potajes, estofados de legumbres o de producto animal, horno o cereales completos a presión).

“Si en invierno usamos a menudo vapor y batidora nos debilita y nos enfriaremos y la consecuencia más inmediata es el aumento de resfriados y la pérdida de calor interno, clave para afrontar la dureza del frío ".

Las comidas de invierno


  • ¿Cómo sería un desayuno adecuado para una persona adulta? Dependerá de la época, hay varias opciones: Pan integral de levadura madre con aceite o mermelada 100% fruta o crema de sésamo, o bien muesli sin azúcar y ecológico, o una crema de cereales. Para beber, un té sin teína o una bebida vegetal: arroz, avena o mijo.
    • ¿Una comida? Un plato equilibrado estaría formado por una sopa o caldo en los meses fríos y un plato combinado donde siempre habrá: un cereal integral (arroz, mijo, quinoa, pasta, maíz, trigo sarraceno, cebada …), un poco de proteína: legumbres (judías, garbanzos, lentejas, soja …), pescado, huevo o carne, y abundante verdura, según la época y variando cocciones. Si comemos así estaremos satisfechos, no nos dedicaremos a buscar lo que nos falta ni picar y estaremos centrados.
    • ¿Una cena? Como la comida o más ligero o como el desayuno, dependerá.
    • ¿Qué variantes deberíamos hacer si se tratara de un niño? Dependerá de la edad y de la condición, pero básicamente, quizás más proteína, pero no más leche.
    " Las personas mayores quizás comerán menos y más ligero. A más edad, menos trabajo físico y, por tanto, las comidas serán más ligeras, pero no a base de purés y batidos, mejor que mastiquen si pueden".